De Tortolitos Y Ermitaños

Todo ser humano soltero llega a ese punto de su vida en el que te revientan las cosas que los amigos con pareja hacen.
Verlos felices como tortolitos, dedicando estados en redes sociales e irradiando colores rosa a diestra y siniestra. Escuchar cada oración que sale de sus bocas, en las cuales seguramente la frase "Mi Novi@" se repite unas 2 o 3 veces. Ver como su mundo de repente se vuelve tan maravilloso, a pesar de seguir haciendo exactamente lo mismo que hacian antes...
Todas esas cosas, y algunas más que mis lectores podrán recordar, pasan a hacer en ti un efecto extraño, en el cual sonries, asientes y das frases de aliento a tu amig@, pero por dentro, deseas con todas las fuerzas de tu alma que cambie de tema.
Pero he ahi el meollo del asunto: ¡Jamás cambian de tema! -.-'
Y las ganas de huir a toda carrera se hacen casi tangibles cuando el "tortolito" no tiene más que decir, y comienza a preguntarte como va tu vida. Pregunta de la cual no parecen estar interesados en conocer la respuesta, ya que cuando comienzas a contar un poquito de tu etérea existencia, consiguen girar de nuevo tus palabras en torno a su vida amorosa.
Entonces comienzas a preguntarte ¿Qué está mal conmigo? Porque (según los estandares de la amistad) deberías estar feliz por la felicidad del otro. Y, en lugar de eso, todo lo que quieres es evitar hablarle para no tener que escuchar una y otra vez frases que te recuerdan lo solo que te sientes.
Y es que no está nada mal contigo, simple y llanamente es instinto de supervivencia el tratar de alejarte de aquello que te causa desagrado, incluso si eso significa convertirte en un ermitaño solitario (valga la redundancia).
Lo cierto es que ésta situacion es ley de vida, y si la estas padeciendo (o la has vivido en algún momento), pues tranquilo, que el tiempo siempre saca lo mejor de nosotros, y te hará tolerar más las conversaciones rosa y los constantes recordatorios de que tu no tienes lo que ellos en ese instante vital tienen.
Y descuida, que en algún momento te tocará el turno de ser el tortolito, y es alli cuando el ciclo de la vida se habrá completado.








